sábado, 16 de abril de 2016


DEFICIENCIA INTELECTUAL

La deficiencia intelectual es una discapacidad caracterizada por las limitaciones en el funcionamiento intelectual, y se traduce en la necesidad de proveer ayudas extraordinarias para que las personas participen de las actividades implicadas en el funcionamiento típico del ser humano (Wehmeyer, Buntinx, Lachapelle, Luckasson, Schalock, Verdugo, et coll., 2008). Cómo se entiende que la discapacidad ha cambiado absolutamente en las últimas dos décadas, vale la pena examinar la deficiencia intelectual en el contexto de cómo se entiende en general la deficiencia. Este tratamiento, ser´ necesariamente amplio en su alcance, centr´ndose en la comprensión subyacente de la construcción del concepto de la deficiencia intelectual.


La deficiencia intelectual es un tipo de discapacidad. En la clasificación del funcionamiento, de la discapacidad, y de la salud (ICF) de la Organización Mundial de la Salud, OMS (2001), el término «deficiencia» es un término genérico que designa las limitaciones en el funcionamiento humano, en donde el funcionamiento humano se refiere, simplemente a todas las actividades de la vida normal realizadas por una persona. Las limitaciones en el funcionamiento son categorizadas como una «discapacidad». La discapacidad puede resultar de cualquier problema en una o más de las tres dimensiones del funcionamiento del ser humano: estructuras y funciones del cuerpo, actividades personales y la participación.

RETRASO MENTAL
Causas:


El retraso mental significa que el funcionamiento intelectual es menor de lo normal con limitaciones del funcionamiento adaptativo. El retraso mental se presenta en personas de todas las razas y etnicidades y es el trastorno más frecuente del desarrollo, ya que afecta a aproximadamente un 1% de la población general. Las personas con retraso mental obtienen una puntuación baja en las pruebas de inteligencia (cociente intelectual [CI]), pero los efectos sobre el funcionamiento de la vida diaria dependen de su gravedad y de los deterioros asociados. Los niños con retraso leve (alrededor de un 85% de los que presentan retraso mental) suelen aprender a hablar y llegan a ser independientes para cuidar de sí mismos, a pesar de que su ritmo de desarrollo es más lento de lo normal.


RETRASO MENTAL

El retraso mental se debe a muchas causas diferentes, aunque en ocasiones no se identifica una evidente.

• Las causas genéticas incluyen el síndrome de Down, que es consecuencia de poseer un cromosoma 21 adicional, y el síndrome del X frágil, resultado de tener un cromosoma X anómalo.

• Las enfermedades metabólicas son problemas de la degradación o eliminación de algunas sustancias químicas del cuerpo. Por ejemplo, la fenilcetonuria (FCU) es una enfermedad metabólica que origina lesión cerebral y retraso mental a menos que se modifique la dieta para limitar el consumo de una sustancia llamada fenilalanina.

• Durante el embarazo las infecciones aumentan el riesgo de dar a luz un bebé con retraso mental. En el futuro bebé, además de problemas auditivos y visuales, virus como el de la rubéola provocan retraso mental.

• Durante el embarazo el consumo de alcohol puede ser causa del trastorno de espectro de alcoholismo fetal (TEAF). Los niños con TEAF presentan una serie de problemas físicos y retraso mental. Durante el embarazo, el consumo de otras drogas es ocasionalmente causa de retraso mental.

• Otras posibles causas de retraso mental son lesión del cerebro después del nacimiento debido a falta de oxígeno, traumatismo físico o desnutrición
Diagnóstico
El Diagnóstico diferencial del retraso mental debe realizarlo  personal especializado en el uso de técnicas psicometricas estandarizadas; por lo tanto el docente  deberá hacer la consulta a un centro de salud mental o directamente  a un psicopedagogo
Actualmente  las técnicas  psicometricas más utilizadas  y que presentan actualizaciones en sus tabulaciones son:
WISC en niños  de escolaridad primaria, y GIPSY en niños de jardín de niños
Otra técnica también factible de usar especialmente en niños con trastornos del lenguaje o dificultades motoras  gruesas es el Raven infantil, y en casos  severos se puede utilizar Terman Merril
El WISC o GIPSI evalúan los aspectos cuantitativos  (cocientes intelectuales) y cualitativos  (edades de desarrollo intelectual equivalentes y funciones  intelectuales); en dos áreas verbal y ejecutivo –concreto
Los datos  que aportan estas técnicas son útiles para el docente en cuanto a la conformación de su grupo  de trabajo, agrupando cocientes intelectuales y edades cronológicas y, dentro de estos, clasificar las edades  mentales y las áreas de mayor compromiso; facilita de este modo la implementación de tareas especificas  y pautadas 
Tratamiento
Sólo pueden prevenirse algunos tipos de retraso mental. Para algunos síndromes caracterizados por este problema, las pruebas genéticas realizadas antes de la concepción ayudan a los futuros padres a conocer sus probabilidades de transmitir determinados genes a su descendencia. El hecho de que el padre o la madre sea portador de un gen concreto asociado a retraso mental no significa necesariamente que el bebé nacerá con este problema. Hablar con un consejero genético ayudará a los padres a tomar decisiones sobre crear una familia y someterse a exámenes adicionales.

• Manténgase al corriente de las vacunaciones (las suyas y las de sus hijos).
• Durante el embarazo siga una dieta nutritiva y equilibrada. Tome un complejo multivitamínico y acuda a todas las visitas prenatales con su ginecólogo.
• Si está embarazada o desea concebir, no consuma alcohol ni drogas.
• Si tiene antecedentes familiares de enfermedad genética, obtenga consejo genético.
• Si sus hijos participan en deportes como ciclismo o patinaje, oblígueles a llevar casco.
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DEFICIENCIA MENTAL
"La Deficiencia Mental es un trastorno definido por la presencia de un desarrollo mental incompleto o detenido, caracterizado principalmente por el deterioro de las funciones concretas de cada época del desarrollo y que contribuyen al nivel global de inteligencia, tales como las funciones cognitivas, las del lenguaje, las motrices y la socialización. La adaptación al ambiente está siempre afectada. La determinación del grado de desarrollo del nivel intelectual debe basarse en toda la información disponible incluyendo las manifestaciones clínicas, el comportamiento adaptativo del medio cultural del individuo y los hallazgos psicométricos".


“Esta expresión se usa comúnmente como sinónimo de debilidad mental, infranormalidad mental y amencia, aunque la última denominación debería aplicarse sólo a las formas inferiores de deficiencia mental, reservándose ‘debilidad mental’ para las formas más elevadas. La clasificación de los deficientes mentales (que constituyen alrededor del 1% de la población), se basa principalmente en los resultados de los tests de inteligencia. Dicha clasificación incluye a los retardados (CI 50-70), imbéciles (CI 20-50) e idiotas (CI inferior a 20). En la mayoría de los casos (90%, según ciertos investigadores) es probable encontrar taras hereditarias. Sin embargo, la deficiencia mental unida a mal nacimiento, hidrocefalia, epilepsia y sífilis, por regla general debe considerarse adquirida congénitamente o después del nacimiento”.

DEMENCIA
¿Cuáles son los signos de la demencia?

    Pérdida de memoria: al inicio, las personas con demencia olvidan sobre todo acontecimientos que han ocurrido recientemente como, por ejemplo, lo que se acaba de decir o lo que se disponían a hacer. Más tarde, olvidan también acontecimientos que ocurrieron con anterioridad.
    Problemas de orientación: las personas con demencia se pierden con facilidad, olvidan donde se encuentran.
    Dificultad para planificar y hacer previsiones: concertar una cita, por ejemplo, les resulta muy difícil.
    Dificultad para realizar ciertas tareas: vestirse, por ejemplo, no volverá ya a ser fácil.
    Trastornos del pensamiento: las personas con demencia tienen dificultades de lenguaje o problemas para hacer cálculos.
    Cambio de los rasgos del carácter: se producen alteraciones del comportamiento. Las personas con demencia están agitadas, a menudo no descansan por la noche, en ocasiones se muestran suspicaces o agresivas.


Llegado cierto momento, las alteraciones son tan serias que se ve afectada la vida normal. La vida laboral y otras actividades, así como los contactos diarios se hacen cada vez más difíciles. A medida que la enfermedad avanza, el paciente se vuelve más dependiente de los demás para los cuidados de la vida diaria. Finalmente, muchos pacientes necesitan ser ingresados en residencias.

¿Es demencia?

La pérdida de memoria es el signo más común de demencia. Numerosas personas se sienten atemorizadas ante su pérdida de memoria pensando que pueda ser el primer signo de deterioro, que les lleve a depender totalmente de los demás. Sin embargo, esto no es necesariamente así. La pérdida de memoria puede ser también un signo de vejez sin estar asociado con la demencia; hay personas que han tenido mala memoria toda su vida. La demencia conlleva muchos otros problemas además de la pérdida de memoria. En personas con demencia, la pérdida de memoria es, además, tan grave que hace que el paciente no pueda ya seguir funcionando de forma independiente, punto éste que últimamente está tomando más relevancia y trascendencia. Por otra parte, el hecho de que una persona pueda sentirse súbitamente confundida, no supone necesariamente que padezca una demencia.

La demencia es realmente un deterioro global de la capacidad mental.


Si usted cree que su pérdida de memoria es cada vez mayor, y teme que pueda ser un primer signo de demencia, acuda a su médico de cabecera. Si fuera necesario, el médico le derivará a un especialista.

Causas de la demencia

La demencia puede estar producida por diferentes causas. En todos los casos, implica un daño de las células cerebrales. Este daño puede ser 'interno' o 'externo'.

    En el caso de la enfermedad de Alzheimer, se trata de un daño interno: los cambios afectan de forma selectiva a las células cerebrales, impidiéndolas funcionar. Y finalmente se produce la muerte de estas células.
    Un posible daño externo puede ser la falta de oxígeno. Este puede ser el caso cuando se produce un endurecimiento de los vasos sanguíneos del cerebro. En algunas ocasiones, esto tiene lugar en diferentes lugares del cerebro. Esta condición se conoce con el nombre de demencia multi-infarto o vascular.

Otras formas poco frecuentes de demencia son: demencia frontotemporal, demencia con cuerpos de Lewy difusos, demencia asociada con Parkinson

También existen enfermedades de todo tipo en las que la demencia constituye uno de sus síntomas. Por ejemplo, mal funcionamiento de la glándula tiroides, deficiencias vitamínicas graves, trastornos genéticos poco frecuentes como la Corea de Huntington, infecciones cerebrales como ocurre con el SIDA, aumento de líquido cefalorraquídeo y neoplasias cerebrales como la diseminación del cáncer de pulmón o de mama.
Enfermedad de Alzheimer

La enfermedad de Alzheimer es la forma más común de demencia: alrededor del 60% de todos los pacientes con demencia padecen la enfermedad de Alzheimer. En estos casos, se producen con frecuencia una serie de cambios en las células cerebrales, que impiden el correcto funcionamiento de las mismas. Finalmente, estas células cerebrales mueren. Este proceso avanza gradualmente afectando a un número creciente de células cerebrales. Resultan sobre todo afectadas las células de cierta parte del cerebro, la corteza (la parte exterior). Esta región del cerebro es la que usamos para pensar.

La causa de la enfermedad de Alzheimer es todavía desconocida.


La enfermedad suele comenzar con una alteración de la memoria a corto plazo: la persona afectada olvida las citas, no recuerda quién le visitó el día anterior ni lo que comió. Luego, comienza a tener dificultades para continuar con ciertas tareas y actividades, problemas de lenguaje, dificultad para realizar cálculos, para vestirse, etc. Desde que aparecen los síntomas más tempranos de la enfermedad hasta el fallecimiento pueden transcurrir entre 5 y 10 años, aproximadamente.